Whitney G.

Una noche y nada más

Me llamo Andrew Hamilton y soy uno de los mejores abogados de Nueva York. No puedo perder mi tiempo con relaciones románticas, por lo que cubro mis necesidades saliendo con mujeres que conozco de forma anónima a través de una web de ligues.
Tengo un gusto muy particular: rubias y curvilíneas, que a ser posible no sean unas jodidas mentirosas (aunque eso es otra historia).
Mis reglas son muy sencillas: una cena. Una noche. Sin repeticiones.
Se trata solo de sexo. Ni más. Ni menos.
Por lo menos se trataba de eso hasta que conocí a «Alyssa». Yo pensaba que era una abogada con la que intercambiaba opiniones jurídicas a altas horas de la noche, alguien con quien hablar…
Pero, de repente, se presentó en mi bufete para una entrevista… Y todo cambió.

Turbulencias

Poséeme… Bésame con fuerza… Tómame una y otra vez… Al principio fue lo de siempre: chico conoce chica, chico conquista chica, chico se acuesta con chica. Nuestra historia debería haber terminado justo después de la primera vez, cuando cada uno se fue por su lado. Pero nos volvimos a encontrar… en otras circunstancias. Unas circunstancias prohibidas. Y ninguno de los dos fue capaz de resistirse. Las reglas eran sencillas, la pasión puro escándalo, y nuestros corazones estaban a salvo… Sin embargo, cuando algo lo consume todo, algo que es tan seductor como irreprimible, arriesgas todo lo que tienes para seguir disfrutándolo, incluso aunque esté destinado a estrellarse y arder. Pero así somos nosotros. Así es nuestro amor imperfecto. Lleno de turbulencias…

Carter y Arizona

Solo amigos.
Solo somos amigos.
No, en serio. Arizona es solo es mi mejor amiga…

Arizona Turner y Carter James son amigos inseparables desde los nueve años. Se lo han contado siempre todo el uno al otro y se han apoyado en todas sus «primeras veces». Y, por supuesto, han sido mutuo paño de lágrimas cuando las relaciones que han mantenido con otras personas han fracasado…
Pero a lo largo de los años, a pesar de todo lo que han pensado los demás sobre ellos y su amistad, jamás han traspasado la línea.
Nunca se les ha ocurrido.
Nunca han querido…
Hasta que una noche todo cambió.
Así que quizá ahora…

Solo amigos.
Solo somos amigos.
O eso seguiré diciendo hasta que averigüe si Carter sigue siendo «solo» mi mejor amigo.

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