Laura Esquivel

Como agua para chocolate

No siempre tenemos a mano los ingredientes de la felicidad. Tita lo había aprendido desde pequeña, cuando crecía en la cocina con Nacha y se le negaba toda posibilidad de vida propia desde su nacimiento. Pero lo que también aprendió Tita es que los ingredientes no son lo más importante para cocinar un buen plato, sino todo el amor con que seas capaz de hacerlo.
Pero Tita se dio cuenta de que sus platos no solo tenían el poder de deslumbrar por sus sabores y texturas. Su tristeza, su alegría, su deseo o su dolor a la hora de prepararlos se contagiaban irremediablemente a todo aquel que los probaba.
A través de esta alegoría que vincula con maestría los sentimientos y los elementos culinarios, Laura Esquivel conquistó el parnaso de la literatura, construyendo un relato que se asienta en la tradición del realismo mágico, se recrea en la cultura mexicana y que traspasa todo lo anterior para convertirse en una novela universal, una parte del imaginario colectivo, un clásico.

El libro de las emociones

En este pequeño ensayo, emoción y pensamiento se equiparan hasta convertirse en una especie de manifiesto de una nueva forma de mirar al ser humano. ¿Nos sana la alegría? ¿Nos pone enfermos la tristeza? ¿Por qué vivimos en una época en la que reina la depresión y el estrés? ¿Es la memoria un almacén personal de emociones? ¿Por qué hay personas, libros o películas que nos ensanchan el corazón y otras que nos llenan de mal roll?

El diario de Tita

De las manos, del olfato, de las lágrimas, de los aromas y del corazón de Tita se desprende esta historia deliciosa, este diario es un diálogo íntimo que sigue las huellas de la familia De la Garza, iniciadas años atrás en la exitosa novela Como agua para chocolate. El diario de Tita es el espacio donde la protagonista atesora sus secretos más intrincados, recetas sin preparar, recuerdos que casi se diluyen; es el sitio sagrado donde se mezclan todos los ingredientes de una gran novela junto con los destellos espirituales característicos de la autora. Esta historia logra regalarnos un secreto que a su vez nos permitirá recuperar nuestra propia intimidad y, por qué no, nuestro propio secreto guardado en el fondo de una flor marchita o de una carta que después de generaciones espera sorprender a su asiduo lector.

Mi negro pasado

Después de 18 años Laura Esquivel revive la historia contada en Como agua para chocolate a través de la tataranieta de Pedro y Rosaura. Ella es una mujer que no cocina y de hecho tiene problemas de obesidad, está casada y espera un bebé, además siempre ha sufrido de ansiedad. Su mundo se colapsa cuando da a luz un hijo de raza negra que destruye su matrimonio, pues su marido cree que el niño no es suyo. Deshecha, la mujer cae en una profunda depresión y, en medio de su crisis, encuentra El diario de Tita. En él descubrirá secretos sobre las mujeres de su familia, el linaje de sangre negra que corre por sus venas, las pasiones que desata la comida y un sentido de pertenencia. La autora trata con habilidad la ruptura generacional y la reconciliación gastronómica con la vida actual. En la continuación de Como agua para chocolate vuelve a esbozar otra impronta de libertad, contada con perfecta resonancia en la época contemporánea.

¿No encontraste el libro que buscabas? ¡ESCRÍBENOS!

Deja un comentario